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miércoles, 2 de diciembre de 2009

PESCA DESDE EMBARCACION: VOLANTIN o CHAMBEL

Otra de las modalidades que también se utilizan en la pesca desde embarcacion, es el famoso volantin o chambel. Por ello en esta nueva actualizacion vamos a comentar en que consiste esta técnica:

VOLANTIN o CHAMBEL:

El volantín o chambel desde embarcación es una de las modalidades con más arraigo que hay, porque desde siempre ha sido utilizada por los pescadores de embarcación, bien sea con la embarcación fondeada o a la deriva. La realización consiste en lanzar nuestros aparejos por debajo de la embarcación e intentar que los peces entren a comer nuestros cebos; para tal fin, podemos utilizar la sonda para encontrar los cardúmenes de peces, o incluso, a falta, de este aparato electrónico, hacer un buen cebado de la zona, pero todo ello, con el único fin de atraer a las posibles piezas. Si queremos utilizarla como antaño debemos hacerlo sin cañas, o sea, con sedales enrollados en corchos y sujetando el hilo con la mano. Hoy en día, todavía hay pescadores que adoran esta modalidad; ya que les permite percibir en sus manos las distintas picadas que se van produciendo, haciéndoles disfrutar plenamente de las peleas que ejercen algunos peces antes de ser cobrados. El volantín de mano es una modalidad individualista, y difícilmente se puede enseñar, ya que se basa en la intuición del pescador y sobre todo en la sensibilidad de su brazo. De hecho muchas veces se da el caso, de en la misma embarcacion unos pescadores obtienen más capturas que otros, debido precisamente a la intuición, la sensibilidad y a la propia experiencia del pescador.
Con respecto a la técnica, en este caso no es necesario aprender técnicas sofisticadas, sino que simplemente moviendo los cebos, o mejor dicho, dando pequeños tirones del sedal se obtiene el acercamiento de los peces al cebo. Pero, el problema principal que sufre el volantín de mano, es que cuando se recupera el sedal hay que dejarlo caer dentro de la barca y en los pies del pescador; produciéndose muchas veces enredos y nidos en el sedal. Igualmente también existe el problema de las grandes profundidades, ya que el pescador tendrá que recuperar todo el sedal extendido, llegando a producir un agotamiento rápido.

CAÑAS:

Tal vez, por todo esto, hoy en día el volantín de mano se está sustituyendo por el volantín de caña, porque en primer lugar no produce estos problemas y además es más fácil trabajar las grandes piezas enganchadas. Para ello, las cañas deben ser ligeras, flexibles y potentes. El porta carretes debe estar relativamente cerca del final, para poder apoyar la caña en la cintura y coger el carrete sin producir posturas extrañas. La longitud debe estar entre los 2 m. y los 5 m., con punteros híbridos, para detectar fácilmente las picadas de los peces y anillas de SIC, para evitar el recalentamiento del sedal al recogerlo desde grandes profundidades.
En el amplio mercado hay muchas clases de cañas para esta modalidad, pero personalmente recomiendo las que comercializa Nou Cast, ya que esta casa ha comercializado una serie de cañas dedicadas únicamente para la pesca de embarcación, bien sea a volantín como a fondeada. Las series Eclis, Barca Strong, Natante, Pagre o Bolentino, están pensadas expresamente para este tipo de pesca, porque la mayoría poseen al menos dos punteros híbridos fabricados en carbono de alto modulo o en fibra de vidrio, para poder ser utilizados según las distintas situaciones que se originen. Se pueden encontrar en distintas longitudes, que van desde los 2 metros hasta los 4 m. Y en varias potencias, desde 30 a 200 gr.

CARRETES:

Como principales características de los carretes de esta modalidad son: gran capacidad de sedal en la bobina, bobinas de tipo cónico, gran nivel de recuperación, varios rodamientos en el engranaje, suavidad, potencia y robustez. La gran capacidad de la bobina es precisamente para poder pescar sobre grandes fondos, y también poder intercambiar varias bobinas con distintos calibres de sedal. El utilizar bobinas cónicas es precisamente para evitar un mal desenrrollamiento del sedal mientras baja hacia el fondo; el gran nivel de recuperación es para evitar el cansancio en la recogida de éste. Por ello, el nivel aceptable será siempre superior al 4.6:1.

TERMINALES:

En el caso de los terminales, debemos decir que el más utilizado es el chambel y en el modelo pater noster, en una versión muy similar a la utilizada en el casting, pero con al menos tres anzuelos por encima del plomo y uno por debajo. De esta forma, los anzuelos de arriba los colocaremos pequeño o medianos, con cebos acordes a su tamaño, mientras que el de abajo lo pondremos grande, con cebos voluminosos. Pero, este tipo de terminal también tiene un problema y es el enredo de las cametas de los anzuelos sobre la línea madre, sobre todo cuando nos encontramos con una fuerte corriente en el fondo. Para ello, debemos confeccionarlos muy similares a los que se utilizan en el surf- casting, e incluso podemos confeccionarlos con brazos de plástico, perlitas con emerillones, o incluso con los brazos trenzados con un sedal del mismo calibre que la línea madre. Uno de los remedios más utilizado en esta modalidad es el comprar aparejos ya montados con un alambre especial antioxidante, que permite hacer la función buscada, pero con un alto nivel de visibilidad, lo que conlleva que muchas veces se prescinda de él. Si a pesar de todo esto las cametas se siguen enredando deberemos hacerlas más cortas, hasta conseguir eliminar dicho problema.
Por otro lado, otro de los terminales también muy usado desde embarcación es el corrido simple, que usaremos cuando el fondo lo permita. Este terminal es igual que el utilizado en las modalidades del casting, ya que muchas veces, especies como la dorada, desconfían del cebo que pende de un plomo. Por ello, con este terminal evitamos ese problema y permitimos que el pez no encuentre resistencia al tirar del cebo.

Otro de los terminales que también se utilizan en este tipo de modalidad, es el chambel de arrastre, que se utilizara siempre en fondos de arena y nunca en fondos de roca. Para confeccionarlo utilizaremos en primer lugar un plomo de arrastre, bien sea conico, de pirámide, exagonal, estrella, etc., y sobre la union del plomo a la línea confeccionaremos un reclamo giratorio, de forma que la cameta del anzuelo gire libremente, a la cual podremos incluso anudarle varios anzuelos, todo dependera como querramos confecionarlo. La técnica que utilizaremos con este aparejo será la de arrastar el plomo por el fondo, levantando pequeñas nubes de arena que simularan pequeños crustaceos.

CEBOS:

Con respecto al cebo, los más utilizados han sido siempre la sardina, alacha, caballa, etc., colocada entera o troceada, y el calamar, colocado también de igual forma; y últimamente se está utilizando la lombriz de rosca o beta, sobre todo para fondos de roca. Pero para obtener un resultado óptimo deberemos en todos los casos, utilizar un buen engodo para atraer a los peces. Aunque hay que decir que el cebado debemos colocarlo cerca del fondo para que pueda ser eficaz y para ello, debemos introducirlo dentro de un recipiente plomado con aberturas, para que se disperse la mezcla, y lanzarlo a agua sujeto a una cuerda. De esta forma crearemos una nube de partículas olorosas muy atrayente para los peces. De este modo, la mayoría de las veces obtendremos piezas pequeñas o de medianas dimensiones. Principalmente porque los más grandes suelen ser más recelosos y muchas veces ni se acercan al dicho recipiente. Por lo tanto, es preferible lanzar una caña relativamente lejos del lugar donde se concentra dicho engodo. En el caso de utilizar la técnica de pesca a media agua, deberemos actuar de distinta forma, o sea, el engodo lo lanzaremos por la borda o simplemente subiremos el recipiente hasta dejarlo cerca de la superficie. Y utilizar aparejos de flotador o incluso suspender a media agua el chambel.
La modalidad de pesca a volantín, tiene tres variantes: El volantín de costa, el volantín de medio fondo y el volantín de profundidad.


Volantín de costa: Esta variante de volantín es la que se realiza cerca de la costa y sobre fondos relativamente bajos, concretamente de entre 5 y 30 metros, buscando precisamente las especies que habitan a esta profundidad, que pueden ser desde serranos, obladas, raspallones, doncellas, tordos, etc.

Volantín de medio fondo: Esta otra variante es la que se realiza sobre fondos de mediana profundidad, entre 30 y 80 metros; la cuál busca especies que ya prefieren fondos mayores, como besugos, pajeles o brecas, pargos, dentones, etc.

Volantín de profundidad: Esta variante, como la propia palabra indica, es la que se realiza sobre grandes fondos. Fondos comprendidos entre 80 y 150 metros. Buscando, como es lógico, especies de mayor envergadura. Si en las variantes anteriores la realización puede ser con cañas o incluso con la mano, en esta ocasión su realización es distinta de las demás variantes, porque se realiza con carretes muy grandes, bien sean eléctricos o manuales. Estos carretes se montan sobre la cubierta de la embarcación, dejando que el sedal corra a través de apenas 50 cm., de caña que se fija al carrete. Esta caña tiene la única función de separar el sedal del casco de la embarcación cuando se deja caer y cuando se recupera el sedal. Su realización es muy simple, ya que después de encarnar los anzuelos se dejará caer hacia el fondo y después de varios minutos se recuperará todo el sedal confiando que algún pez haya mordido el anzuelo y se haya clavado. Hay pescadores que después de tener los aparejos en el fondo sujetan el sedal con la mano, para notar los distintos tirones que se producen cuando se clava una buena pieza. Pero también hay pescadores que esta variante no la consideran pesca, sobre todo si se utilizan carretes eléctricos, ya que alegan que la magia de la pesca se pierde; y se refieren a la magia de poder notar las embestidas que producen los peces en su afán de soltarse del anzuelo. Claro está que también hay otros que la aman por encima de cualquier otra modalidad de pesca.
Según la Ley del 26 de Febrero de 1.999, en su artículo 11, apartado D. Prohíbe la utilización de carretes de tracción eléctrica, hidráulica o de cualquier tipo de tracción que no sea la estrictamente manual. Está claro que de seguir esta Ley en vigor esta variante del volantín se perdería, principalmente porque si se tiene que pescar a una profundidad de 180 m, con carretes manuales solamente se podrá realizar muy pocas veces, debido al enorme cansancio que origina la recogida del sedal. Por lo tanto, ha salido una nueva Ley de pesca que regula esta variante del volantín. Esta Ley es de orden 24 de Julio de 2.000, quedándose el artículo 11, apartado D, de la misma forma en que estaba, pero añadiendo la autorización de un máximo de dos carretes eléctricos, siempre y cuando su potencia máxima conjunta, o sea la de los dos, no exceda de los 300 W. Después de todo, los amantes de esta variante podrán seguir realizándola.

PESCA DE CALAMARES:

Dentro de esta modalidad también existe la pesca de calamares, sepias, y demás cefalópodos. Esta pesca tan específica se hace con la mano y con sedales que no superan los 0.60 mm, de diámetro. La realización se efectúa lanzando al agua este sedal al que previamente hemos anudado un mosquetón al final; de este mosquetón penderá un trozo de sedal de unos 50 cm., de largo y de un calibre inferior al anterior. También podemos optar por colocarle algún tipo de plomo con la única intención de que el cebo baje con mayor rapidez. Uno de los cebos mas utilizados es la jibionera, aunque muchas veces, sobre todo en ausencia de picadas, podemos optar por colocar cebo natural muerto, como sardinas, peces muertos, alachas, etc. El funcionamiento es muy sencillo, ya que una vez que el cebo, bien sea natural o artificial toque el fondo debemos recoger al menos una braza, o sea un par de metros, y atar la línea a cualquier sitio de la embarcación. Para que tengamos más éxito en este tipo de pesca, debemos dar pequeños tirones a la línea, con el único fin de animar la zona, o sea hacer que los calamares vean el señuelo. Una obtenida la primera captura debemos fijarnos bien en el tipo de señuelo que ha sido y poner todas las líneas con el mismo cebo. Por lo general, cada pescador tiene dos líneas en acción de pesca. Si no pescamos con la embarcación fondeada debemos periódicamente vigilar la situación del fondo, para bajar el señuelo o por el contrario subirlo, pero que siempre este a unos dos metros del fondo.

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